Reseña histórica


La escuela fue fundada en 1974, ocupaba el Edificio Labastida, frente al parquecito del mismo nombre, casi sobre el Andador Turístico de Calle Alcalá, a una cuadra de la iglesia Sto. Domingo. siendo Lic. Rubén Vasconcelos Beltrán el Rector de la UABJO. El Rector mismo contrató al Profesor Eric O'Connel como director de la escuela que abrió sus puertas ese mismo año ofreciendo clases de instrucción en inglés y francés. La 'Sony Corporation' donó para la universidad un laboratorio de idiomas que fue instalado en el tercer piso del edificio y fue la tecnología de punta en aquel entonces: un enorme tablero de control que una sola persona podía administrar y 40 cubículos individuales donde los alumnos trabajaban comprensión oral y producción oral.

La escuela se volvió popular y los lugares en los grupos fueron muy solicitados. Incluso nuestro Director, Eric O'Connell también daba clases, y cuando no estaba frente a grupos, siempre lo encontraba uno arriba, trabajando en el laboratorio de idiomas.

La escuela tenía tanta demanda que nos hacía falta más espacio, y había una nueva licenciatura de la UABJO (Sociología) que necesitaba nuestro edificio, de manera que las autoridades universitarias nos pidieron mudarnos al edificio hoy conocido como Centro de Idiomas, ubicado en la calle de Burgoa, entre Armenta y López--Bustamente. Ese edificio estaba viejo y deteriorado, era un edificio abandonado.

Vimos con asombro, la desolación, la suciedad, todo sin servicios de luz y agua, todo oscuro. No quedaba otra más que dar tequios, muchísimos tequios, para limpiar y lavar y pintar el lugar, paredes, pisos, etc. Heredamos de otras escuelas una colección de butacas todos inservibles y feas; otro tequio para componerlos, con herramientas y tornillos; las ligamos, las pintamos, las hicimos todo lo posible. Los salones muy feos, los plafones aún más altos que ahora. No teníamos pizarrones pero nos regalaron unos inservibles que lavamos y pintamos con una pintura especial para 'agarrar' el gis blanco. No había luz en los salones, si querías escuchar una grabación tenías que correr una extensión larguísima hasta la dirección donde había un enchufe q servía. Nuestro Director, Eric, nos dejó por una oferta que recibió de la UNAM en la ciudad de Mexico, donde trabajó más de 20 años, y cuando se jubiló, regresó a Oaxaca y donaba su tiempo dando clases de inglés en la Licenciatura de la Facultad.

La escuela de idiomas creció durante la década de las 80. Todos los salones estaban ocupados y llenos de alumnos desde las 7 de la mañana hasta las 9 de la noche, de lunes a viernes. Los alumnos venían del público en general: universitarios de todas las carreras, profesionistas, amas de casa, trabajadores, hasta campesinos y gente de los pueblos. Todos juntos y revueltos, con un ambiente muy interesante y agradable.

Nuestras clases fueron reconocidas. Nuestros egresados (el programa era de 8 semestres de inglés) daban clases en todo el estado, pero nosotros quedamos un poco inconformes porque en realidad, si bien era cierto que aprendían inglés con cierto nivel avanzado, en realidad no estábamos certificándolos como maestros, y la realidad es que muchísimos usaron el diploma precisamente para eso. Fue tema de muchas discusiones entre los docentes, hasta que la Directora de aquel entonces, María de los Ángeles Clemente Olmos, propuso la oferta de una Licenciatura en la Enseñanza de Inglés como Lengua Extranjera, precisamente para preparar maestros que podían atender grupos a nivel secundaria y bachillerato en todo el Estado de Oaxaca. Ella era líder de ese esfuerzo y todos la apoyamos en mayor o menor grado hasta que se inició con la Primera Generación 1992-1997, una licenciatura de 10 semestres, 50 materias obligatorias y con clases de lunes a viernes, desde las 8 hasta las 14 horas. La licenciatura venia representando unas 900 horas clase por año, por 5 años.

Después de funcionar por unos diez años, el programa de la licenciatura original fue modernizado y agilizado con unas reformas, resultado de un prolongado trabajo de equipo, cuyos dos líderes eran Vilma Huerta y Peter Sayers. El programa de ellos era la licenciatura flexibilizada con la cual hemos estado trabajando aproximadamente diez años. Ahora desde el 2011 se revisó y actualizó el Plan de estudios de la licenciatura que se llama Licenciatura en Enseñanza de Idiomas, título que incluye no sólo al inglés sino también a otras lenguas como el portugués, el zapoteco y otras opciones que se ofrecen como lengua adicional.

Se han llevado a cabo diplomados en la enseñanza del Español como Lengua extranjera y en Traducción Literaria, Inglés jurídico, entre algunos más. Asimismo se abrieron las maestrías en Lingüística aplicada en Inglés, Lingüística aplicada en Español, Traducción e Interpretación, y en el 2014 la de Enseñanza Crítica de lenguas.

En agosto 2014 se inicia el doctorado en Estudios Críticos del Lenguaje.

Lo que quiero agregar es q la Facultad de Idiomas ha tenido una larga y bonita historia, a través de sus 40 años de vida. Cada administración ha tenido sus aportaciones. En muchas ocasiones, con planes a futuro, le tocaba a una persona empezar con los cimientos, mientras otro llegaba y cortaba el listón: de nuevas aulas, un nuevo edificio, un centro de cómputo, un Centro de Autoacceso, esto es el sentido de institucionalidad. Al principio, era la creación del programa, de las materias, de la acreditación oficial. En otra época, era apoyar los convenios de intercambio que abundaban entre Idiomas y universidades extranjeras En otra época, el enfoque era crecimiento. En otra, el desarrollo en infraestructura. Ya no cabíamos en Burgoa y durante varios años se trabajó con el plan de mudarnos a C.U. Ya que estuvimos en CU, nos tocaba equipar el edificio y los salones. Esto ha sido el trabajo colectivo de muchos diferentes directores y todos las y los docentes que laboraban en la escuela, como siempre, unos en mayor y otros en menor grado, pero la escuela la hemos construido toda la comunidad que ha pasado por la Facultad de Idiomas.

Ahora nuestro perfil es de una Facultad de Idiomas donde no sólo se aprenden los contenidos programáticos sino también se forma de manera integral al estudiantado, es decir, se le dota de cursos de arte, cultura, psicología, deporte, de tutorías, entre algunos más con el fin de que logre ser una o un docente más humano y comprensivo de la diversidad e intercultural de su futuros estudiantes.